Reportaje Objetivo: Origen, Manuales, Defensa de la Objetividad

Reportaje objetivo exhibe muchos elementos comunes con la noticia, tanto en el aspecto objetivo como en la estructura  (titular, lead y cuerpo de la información, como ella ha de atender a la objetividad, claridad y precisión.

reportaje objetivoLa objetividad en el periodismo no es otra cosa que el pretendido respeto a la verdad de los hechos, y más que un fin, es un medio para aproximarse lo más posible a la realidad de lo acontecido. No obstante, resulta muy difícil que el profesional de la comunicación se ajuste a este precepto, porque aunque no se quiera, siempre habrá subjetividad, porque quien maneja el mensaje lo selecciona, lo codifica, le da forma y le añade  -aun inconscientemente- una carga afectiva. Cabe decir, en descargo del periodista, que la honestidad puede servir como balance para garantizar la credibilidad entre el auditorio.

El recurrente debate entre materialistas e idealistas acerca de la existencia de un mundo objetivo, situado más allá de nuestra conciencia y de los alcances del conocimiento humano, aparece en cualquier manual de filosofía. Platón, en el Mito de la Caverna, sienta las bases de toda una teoría del conocimiento según la cual sólo son reales nuestras ideas, mientras que el mundo exterior no viene a ser otra cosa que el reflejo de aquellas.

Frente a esta teoría de la objetividad se alzó desde la antigüedad la concepción materialista del mundo y del conocimiento. De acuerdo con sus sostenedores, la realidad exterior existe independientemente de nuestra conciencia. Las ideas apenas constituyen un reflejo de ese mundo externo. El hombre tiene la posibilidad de ir avanzando lentamente en el conocimiento de ese mundo, en la medida en que la ciencia permita abrir caminos hacia la entraña de las cosas.

La objetividad de la información es una exigencia moral de honestidad intelectual en la tarea profesional de los periodistas. La actualidad es una propiedad fundamental de las noticias, y esta proximidad a los hechos supone una fuente de errores de perspectiva que nunca podrá cegarse totalmente. El periodista lo tiene que saber y no puede, por tanto, precipitarse a hacer afirmaciones tajantes y definitivas.

La objetividad requiere exactitud en la descripción, no perspicacia interpretativa. Las maneras que tienen los periodistas de ver este mundo están influidas por el comercialismo, las tecnologías y las tendencias políticas de sus periódicos o cadenas televisivas. Los periodistas reconocen que un reportaje puede estar mal construido, incluso cometer errores, deformar verdades, y malinterpretar lo que dicen otros. Los periodistas admiten que hay dos tipos de prejuicios que pueden influir en su trabajo: valores o preferencias personales, y compromisos ideológicos.

Es importante destacar que el reportaje objetivo, tiene sus ramificaciones en los géneros periodísticos el cual impulsa el acercamiento entre periodistas y la fuente, generalmente este tipo de reportaje se utiliza en los medios alternativos, donde se le da mayor participación a las comunidades y sus problemas más inmediatos.

Origen del reportaje objetivo

periodismo objetivoLuka Brajnovic, teórico español de la comunicación,en su código deontológico incluye entre las obligaciones morales del periodista la objetividad informativa: Divulgar y defender siempre la verdad. Interpretar rectamente la opinión pública en general o la opinión, postura e ideas de un grupo de la sociedad. Obviamente resulta difícil el apego a este código, ya que por lo general la mayoría de los periodistas, empujados por los dueños de los medios de comunicación, se han convertido en puntas de lanzas de una u otra ideología.

Exponer sinceramente la información o la opinión propia sobre un hecho o acontecimiento. La exigencia moral del periodista impone como primeros principios el respeto a la verdad y a la justicia, y una información exacta, precisa y completa. La verdad consiste en la adecuación del entendimiento a la realidad, labor que pertenece exclusivamente al informador, y que condiciona la objetividad y credibilidad de la información.

En la objetividad hay también un problema de “honestidad” del informador. Está claro que la objetividad en sentido absoluto no puede darse, teniendo en cuenta las inevitables deformaciones a las que se somete la realidad, tanto por obra del sujeto activo como por el sujeto receptor. No obstante, algunos autores afirman que la objetividad es una cualidad exigible en la noticia, y resulta en consecuencia condenable todo aquello que suponga introducción de elementos subjetivos en la captación o en la comunicación de hechos: manipulación, deformación, simulación, engaño o sensacionalismo.

Establecer principios de la actividad periodística equivale a definir implícitamente la naturaleza teórica y práctica de la información. El análisis de los estándares permite configurar la noción de profesionalidad en función de cuatro principios básicos: veracidad, responsabilidad, objetividad y legalidad. Como señala José Alberto García Avilés, la veracidad consiste en decir prudentemente todo lo que se sabe respecto a un asunto, con la disposición a seguir enterándose, y a rectificar lo dicho cuando surjan criterios que se consideren más ajustados a la verdad.

 La veracidad, el “hacer la verdad”, se traduce por “hacer bien” el propio trabajo de informar, según las dimensiones éticas y estéticas, políticas y creativas que conlleva. En segundo lugar, la responsabilidad se orienta a preservar el funcionamiento democrático; es un valor basado en la tolerancia y el respeto a las distintas opciones ideológicas, sociales y culturales. La ABC News define la responsabilidad como el “ejercicio honesto de la profesión”, exigiendo obedecer a la propia conciencia.

Características del reportaje objetivo

El periodista debe tener claro al redactar el reportaje objetivo las siguientes caracteristicas

  • Muestra y explica los hechos.
  • No es estrictamente noticioso.

Para su redacción debe tener las siguientes características:

  • Escogencia del tema.
  • Recolectar la mayor cantidad de información.
  • Método y enfoque.
  • Proceso de redacción.

Manuales periodísticos y el reportaje objetivo

reportaje objetivoLos manuales desdibujan el valor de la “objetividad” predominante hasta los años setenta, y asumen la imposibilidad de que el periodista sea “completamente objetivo”. Por eso, resaltan los parámetros de “equidad” y “justicia” en el tratamiento de la actualidad. La equidad se configura como la ausencia de conflictos de intereses en el trabajo. Parece un objetivo más razonable a la vista de los obstáculos que presenta la objetividad: las manipulaciones de las noticias, la dificultad para conseguir un punto de vista neutral y la imposibilidad de cubrir todos los elementos que integran un suceso. Con objeto de evitar que el ejercicio del periodismo se vea perjudicado por intereses económicos, políticos o de otra naturaleza, los manuales establecen criterios para los empleados.

Editores honestos

En la redacción del reportaje objetivo es fundamental contar con editores honestos, que persistan en que los periodistas  se  abstengan de realizar actos que pongan en peligro la objetividad en el ejercicio de sus deberes y tareas. En esta  profesión nunca se ha de servir a otros intereses distintos a los del público. Los empleados no pueden aceptar ningún pago, regalo o similar, que pretenda condicionar su trabajo, aunque sólo sea en apariencia. Esta prohibición abarca el soborno y otros intentos más sutiles.Los manuales también utilizan el término objetividad para aludir a la aspiración de separar los hechos de las opiniones, la información del análisis, la exactitud de la ambigüedad.

Información Objetiva

La información objetiva se presenta como información neutral, es decir, desapasionada, sin prejuicios ni distorsiones. Por último, la legalidad se refiere a unos aspectos legales derivados de ciertas prácticas utilizadas en la producción de programas, tales como la interpretación de conversaciones telefónicas o la grabación con cámara oculta. En este contexto, la legalidad comprende una función correctora y preventiva, con objeto de prevenir errores y fraudes, asegurar la fiabilidad de la información y garantizar la adecuación a la normativa jurídica, fundamental en el reportaje objetivo, sin una buena redacción no hay información que valga la pena.

Curtis MacDougal, autor del libro de texto de uso general Interpretative Reporting, proponía que los reporteros orientasen a sus lectores hacia el significado de los acontecimientos interpretándolos: “Los periodistas más famosos del futuro serán aquellos que tengan la capacidad para evitar el sentimentalismo y conservar estilos descriptivos y objetivos, el poder de observación y, sobre todo, la capacidad para comprender el significado de los eventos inmediatos en relación con tendencias sociales, económicas y políticas a mayor escala”.

Aunque no se puede ser completamente objetivo, es obligante procurar lo más posible los parámetros de “equidad” y “justicia” en el tratamiento de la actualidad. La equidad se configura como la ausencia de conflictos de intereses en el trabajo. Parece un objetivo más razonable a la vista de los obstáculos que presenta la objetividad: las manipulaciones de las noticias, la dificultad para conseguir un punto de vista neutral y la imposibilidad de cubrir todos los elementos que integran un suceso. Con objeto de evitar que el ejercicio del periodismo se vea perjudicado por intereses económicos, políticos o de otra naturaleza, los manuales establecen criterios para los empleados.

La cadena norteamericana ABC, ante corrientes de opinión que descalificaban la calidad de sus informaciones, optó por alertar a su personal: “Los periodistas deben abstenerse de realizar ningún acto que ponga en peligro la objetividad en el ejercicio de sus deberes y tareas. En nuestra profesión nunca hemos de servir a otros intereses distintos a los del público. Los empleados no pueden aceptar ningún pago, regalo o similar, que pretenda condicionar su trabajo, aunque sólo sea en apariencia. Esta prohibición abarca el soborno y otros intentos más sutiles.”

Los manuales también utilizan el término objetividad para aludir a la aspiración de separar los hechos de las opiniones, la información del análisis, la exactitud de la ambigüedad. La información objetiva se presenta como información neutral, es decir, desapasionada, sin prejuicios ni distorsiones.

Legalidad

Por último, la legalidad se refiere a unos aspectos legales derivados de ciertas prácticas utilizadas en la producción de programas, tales como la interpretación de conversaciones telefónicas o la grabación con cámara oculta. En este contexto, la legalidad comprende una función correctora y preventiva, con objeto de prevenir errores y fraudes, asegurar la fiabilidad de la información y garantizar la adecuación a la normativa jurídica.

Defensa de la objetividad- reportaje objetivo

La defensa del reportaje objetivo es la de que estos previenen, o al menos minimizan, los prejuicios políticos y distorsiones en las noticias. Los estándares del periodismo objetivo exigen que el periodista profesional desempeñe el papel político de un adversario neutral; es decir, que examine ambos lados de un tema y realice un reportaje imparcial. Dennis señala que durante los años sesenta y setenta, el nuevo estilo periodístico enfrentó un desafío al problema de la objetividad, considerada como una meta imposible de alcanzar.

Pero el mismo autor advierte que a veces se olvida que la objetividad es simplemente un método y un estilo de presentar información y se puede resumir en dos características principales: separar la verdad de la opinión; y luchar por la justicia y el equilibrio, dando a ambos lados una oportunidad de ofrecer la total información al público. La objetividad no es imposible en el periodismo moderno, pero sí requiere un intento sistemático de proporcionar un reportaje imparcial.

Al mismo tiempo, la objetividad también plantea un aspecto técnico, que la convierte en un hecho social intrínseco y cuantificable. Este aspecto ha sido denominado por algunos sociólogos norteamericanos como la no-intencionalidad del mensaje informativo.

Como analiza Alberto Martínez , la no-intencionalidad es una disposición psicológica del periodista, que existe cuando los mensajes no resultan incitativos, ni provocadores de respuestas concretas, ni agresivos, ni están cargados de intereses y propósitos previamente concebidos.Dirá posteriormente que el enemigo de la información no radica en la interpretación, sino en las interpretaciones fragmentarias.

Más allá de la diatriba sobre la objetividad y la imparcialidad, el momento mundial es extraordinariamente interesante desde el punto de vista de la información. Los gobiernos de buena  parte del orbe, especialmente los latinoamericanos, han comprendido por fin que las comunicaciones constituyen parte vital en el desarrollo de los pueblos y en la afirmación de la soberanía nacional.

 Existe ya todo un movimiento destinado a trazar políticas comunicacionales por parte de los Estados, tendencia que implica varios puntos de trascendencia: cuestionamiento del monopolio privado de la información, propósito de crear las condiciones para un sistema comunicacional de servicio público, replanteamiento de la libertad de información como un derecho de los hombres y de los pueblos, y reconocimiento de la necesidad de organizar instrumentos informativos propios para romper la dependencia que, en ese terreno, se tiene respecto de las empresas transnacionales de noticias.

Referencias

«Los géneros periodísticos». Periodismo Actual. Ediciones Colihue. 1998. ISBN 950-581-660-X.

Subsector: Lengua Castellana y Comunicación, Profesora: Georgina Pérez López – El reportaje.

Subsector: Lengua Castellana y Comunicación, Profesora: Georgina Pérez López – ¿Qué es el artículo de opinión?.

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Licda. En Comunicación Social, mención Comunicación y Desarrollo con 16 años en el ejercicio del periodismo, ahora Redactora Web Maracay- Venezuela

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